Poder Legislativo / República Oriental del Uruguay

Comisión de
Seguridad Social

Carpeta Nº 1055 de 2011
Repartido Nº 652
Agosto de 2011

TOPES JUBILATORIOS

Se solicita al Poder Ejecutivo la remisión de la correspondiente
iniciativa para su elevación


MINUTA DE COMUNICACIÓN

Los abajo firmantes proponemos a la Cámara de Representantes se curse al Poder Ejecutivo una minuta de comunicación, solicitando el envío de un proyecto de ley con su correspondiente exposición de motivos, elevando los topes jubilatorios, en consideración de los siguientes argumentos expuestos.

Montevideo, 10 de agosto de 2011.

CARMELO VIDALÍN
Representante por Durazno
PEDRO SARAVIA
Representante por Cerro Largo
MARCELO BISTOLFI
Representante por Salto
MIGUEL OTEGUI
Representante por Paysandú
RODOLFO CARAM
Representante por Artigas
GUSTAVO CERSÓSIMO
Representante por San José
DANIEL MAÑANA
Representante por Río Negro
PABLO D. ABDALA
Representante por Montevideo
RICARDO BEROIS
Representante por Flores
GRACIELA MATIAUDA ESPINO
Representante por Canelones

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

En la segunda etapa del Diálogo Social, iniciada el mes de diciembre de 2010, los Partidos Políticos concordaron en que habría que eliminar algunas iniquidades existentes del régimen jubilatorio estatuido por la Ley Nº 16.713, de 3 de setiembre de 1995.

Entendemos que el establecer un tope a las jubilaciones, además de representar una total injusticia e inequidad, constituye, con amparo legal, el cercenamiento de parte de las jubilaciones a quienes con su trabajo y esfuerzo aportaron al BPS proporcionalmente al monto de sus salarios para generar ese derecho. O sea que, habiendo entregado parte de su trabajo como resultado de horas, días y años de esfuerzo realizado, percibirán menos de lo que les correspondería, luego de aplicarse el mismo criterio general de cálculo para determinar el monto de la asignación de su jubilación.

Esta aplicación de los topes además de ser totalmente inapropiada, resulta contraria al espíritu e intención de aplicar un sistema de seguridad social justo y equitativo, en cuanto a que tanto aporto tanto percibo.

Por otra parte, quienes optaron dentro del régimen de transición por quedarse aportando exclusivamente al Banco de Previsión Social, se encuentran en clara desventaja con quienes aportan además al régimen mixto de las AFAP, ya que para estas personas existe la posibilidad de no aportar al sistema de seguridad social por encima de determinados montos salariales (estas personas no están obligados a hacerlo por habérseles otorgado legalmente opción a esa aportación), viendo así mejorado sus salarios, y además sin tener topes establecidos en los montos a percibir por parte de las AFAP. Por el contrario, quienes aportan exclusivamente al BPS deben realizarlo por el total del salario que perciben, pero al momento de jubilarse se les topea la jubilación, perdiéndose una parte importante de los aportes realizados.

Creemos que debemos hacer el esfuerzo de darle una mayor justicia al sistema, y otorgar los montos de jubilaciones que corresponden a cada persona según los aportes realizados, y no continuar con la práctica de retacear los montos de las jubilaciones por la aplicación de topes realmente sorprendentes. Para ello, proponemos elevar los actuales topes, basándonos en un sólido criterio técnico, y acorde al resto de las prestaciones otorgadas.

Dos de las más notorias iniquidades son:

1. No tomar en cuenta, para el cálculo jubilatorio por el régimen de solidaridad intergeneracional, la aportación efectivamente realizada al Banco de Previsión Social hasta marzo de 1996 por la fracción de sueldo que supere el monto de $ U 5.000.

2. La aplicación, en el régimen de transición, de topes máximos jubilatorios por montos sensiblemente inferiores a los que aplican otras instituciones que manejan dicha materia en el Uruguay (Cajas Profesional, Notarial, Bancaria y Servicios de Retiros Militar y Policial) y que no guarda ninguna relación con la aportación dado que ésta se aplica sobre la totalidad del sueldo aunque exceda largamente dichos topes.

Con respecto a la primera, el solo hecho que no se tomen en cuenta aportes efectivamente realizados para el cálculo del beneficio para el que se pagaron, implica una incoherencia del sistema que debe ser subsanada. Más aún cuando el monto de la asignación de jubilación está topeada en $ 4.125,001 (82,5% del primer pilar) de acuerdo con lo que establece el artículo 41 de la Ley Nº 16.713.

En cuanto al punto 2, topes jubilatorios, éstos deberían estar enmarcados dentro de niveles aceptables y coherentes con el régimen de seguridad social uruguayo y en particular entre los sistemas de pasividades que se aplican al Banco de Previsión Social.

Obsérvese que:

a) Mientras que en el régimen nuevo se establece un límite obligatorio de aportes, en el de transición no; debe aportar sobre lo realmente percibido.

b) Mientras que en el régimen nuevo la pasividad tiene relación directa con la aportación, excepto el punto 1 que también se propone modificar, en el de transición no.

En efecto, en el régimen nuevo la aportación se divide en niveles, el primero hasta un sueldo de $ 5.0002, nivel por el cual se puede alcanzar una jubilación, por el régimen intergeneracional, hasta un monto máximo del 82,5% de dicha cifra; por los sueldos entre $ 5.0003 y $ 15.0004 (segundo nivel de aporte obligatorio) y por los superiores a $ 15.0005 (tercer nivel de aporte voluntario) se obtiene una prestación equivalente a la renta que genere lo efectivamente aportado.

Es decir que el monto de las prestaciones que genera este régimen están basadas en el total de lo aportado.

En cambio, en el de transición se aporta sobre el sueldo real y para la jubilación, después de realizar los cálculos y reducciones que las normas indican de acuerdo a los años de servicios y edad, se obtiene un importe que, en caso de ser superior a $ 6.1006, no es el que se paga porque la jubilación queda limitada a éste.

Por ejemplo, un afiliado con un promedio de ingresos de $ 10.0007 con 70 años de edad y 45 de trabajo, de acuerdo al procedimiento de cálculo que establece la ley le correspondería una jubilación del 82,5% de dicho promedio. No obstante, por aplicación del tope se le otorgará solamente el 61%. Si el promedio de ingresos de dicho afiliado fuera de $ 15.0008 se le otorgará solamente el 41%; si fuera de $ 20.0009 el 31%; si fuera de $ 25.00010, el 24%; si fuera de $ 30.00011 el 20% y así sucesivamente.

Teniendo en cuenta que el diálogo social genera una oportunidad de realizar los ajustes que se consideren necesarios para lograr un sistema de seguridad social que cumpla con los principios de equidad y suficiencia, proponemos las siguientes modificaciones en el régimen legal:

Con respecto al punto 1, limitación en el régimen de solidaridad intergeneracional al tope del primer nivel, entendemos que se debe derogar lisa y llanamente la disposición que establece esa limitación, cuarto inciso del artículo 27 de la Ley Nº 16.713, de 3 de setiembre de 1995, para aplicar únicamente el máximo establecido en el artículo 41 de la mencionada ley y de esta forma no superponer limitaciones.

En cuanto al punto 2, topes jubilatorios, la situación es distinta ya que por razones de conveniencia deben mantenerse pero a niveles aceptables y coherentes con el régimen de seguridad social uruguayo y en particular entre los sistemas de pasividades que se aplican en el Banco de Previsión Social.

Para determinar cuál es el nivel razonable para fijar el tope jubilatorio se propone en asimilarlo al límite del segundo nivel del régimen de jubilación por ahorro individual obligatorio establecido por el literal B) del artículo 7º de la Ley Nº 16.713.

En efecto, si se establece que la seguridad social debe cubrir obligatoriamente hasta determinado nivel de remuneraciones, se debe entender que considera que hasta dicho nivel es razonable brindar obligatoriamente una cobertura jubilatoria.

También el legislador estableció ese mismo límite como techo para que las viudas tuvieran derecho a la pensión por sobrevivencia (segundo inciso del artículo 26 de la Ley Nº 16.713), es decir que consideró ese límite como razonable para que la seguridad social cubriera la contingencia de sobrevivencia.

Por ello, si para el sistema mixto (solidaridad intergeneracional y ahorro individual obligatorio) se establece un nivel máximo de remuneración para cubrir las prestaciones e igual límite es aplicado para que las viudas accedan a la pensión por sobrevivencia, por qué no se toma el mismo parámetro para determinar el monto máximo de las jubilaciones del régimen de transición.

En consecuencia, se propone fijar el máximo de jubilación y subsidio transitorio por incapacidad parcial del régimen de transición (artículo 76 de la Ley Nº 16.713) en el límite máximo del segundo nivel (inciso B del artículo 7º de la Ley Nº 16.713), para de esta forma dejar equiparados los niveles máximos de los regímenes jubilatorios vigentes en el Banco de Previsión Social.

Debe tenerse en cuenta que esta modificación se aplicará exclusivamente por un período limitado dado que alcanza únicamente a los afiliados que los ampara el régimen de transición. Calcúlese que en el año 2026 (dentro de 15 años) el afiliado más joven que se amparó a ese régimen va a tener 70 años de edad. Es decir que el régimen de transición dejará de existir y por ende no tendría un efecto financiero permanente.

Por otro lado, la modificación del tope jubilatorio del régimen de transición hace imprescindible que también se modifique, para mantener la coherencia del sistema, el de acumulación de más de una pasividad o subsidio transitorio por incapacidad parcial establecido en el Banco de Previsión Social por el tercer inciso del artículo 76 de la Ley Nº 16.713.

En efecto, este último tope no puede ser menor que el de jubilación. En caso de ser igual tendríamos la incongruencia de que una persona jubilada con el tope, que tenga otra actividad con aportación al BPS, nunca podrá jubilarse por esta última actividad, aunque contare con causal jubilatoria.

Por ello se propone que el tope establecido en el tercer inciso del artículo 76 de la Ley Nº 16.713 se determine incrementando el propuesto en el apartado primero de dicho artículo en un tercio (1/3).

A efectos de que el costo de este proyecto se absorba paulatinamente en el tiempo, se propone fijar franjas de vigencia anuales, para que en un período de tres años el mismo rija en su totalidad.

Además, por razones de justicia y oportunidad, las franjas deben priorizarse por la mayor aportación a la seguridad social, por la mayor edad, por situaciones de jubilación compulsiva, como por ejemplo incapacidad laboral para todo trabajo, o ceses o renuncias legales o reglamentarias por terminaciones de mandato.

Para ello se propone que la vigencia tenga tres etapas anuales, comenzando la primera el 1º de enero de 2012 y la última el 1º de enero de 2014.

Por todo lo expuesto, se propone el siguiente:

PROYECTO DE LEY

Artículo 1º. (Modificación del sueldo básico jubilatorio).- Deróguese el cuarto inciso del artículo 27 de la Ley Nº 16.713, de 3 de setiembre de 1995.

Artículo 2º. (Modificación del máximo de jubilación y subsidio transitorio por incapacidad parcial).- Modifíquese el artículo 76 de la Ley Nº 16.713, de 3 de setiembre de 1995, que quedará redactado de la siguiente forma:

"ARTÍCULO 76. (Máximo de jubilación y subsidio transitorio por incapacidad parcial). La asignación máxima de jubilación común, por incapacidad total y por edad avanzada y la del subsidio transitorio por incapacidad parcial, será de $ 15.000 (quince mil pesos uruguayos) a valores de mayo de 1995 que se ajustará de acuerdo a lo dispuesto en el artículo 12 de la presente ley.

Cuando se acumule más de una pasividad o subsidio, servidos por el Banco de Previsión Social, o en los casos de las asignaciones de pasividad que, a la fecha de sanción de la presente ley, tengan un monto máximo establecido en quince veces el importe del Salario Mínimo Nacional mensual, el máximo será de $ 20.000 (veinte mil pesos uruguayos) a valores de mayo de 1995, que se ajustará de acuerdo a lo dispuesto en el artículo 12 de la presente ley".

Artículo 3º. (Vigencia).- Las modificaciones establecidas en los artículos precedentes tendrán vigencia a partir del 1º de enero de 2012 para los afiliados que opten por la jubilación o subsidio transitorio por incapacidad parcial con 45 (cuarenta y cinco) años de servicios acreditados o 70 (setenta) años de edad.

También tendrán esa vigencia los que se jubilen por la causal incapacidad laboral para todo trabajo o en cargos determinados por el artículo 5º de la Ley Nº 15.900, de 21 de octubre de 1987.

Para los afiliados que cuenten con 40 (cuarenta años) de servicios acreditados o 65 (sesenta y cinco) años de edad la vigencia será desde el 1º de enero de 2013.

Para el resto de los afiliados la vigencia será a partir del 1º de enero de 2014.

Montevideo, 10 de agosto de 2011.

CARMELO VIDALÍN
Representante por Durazno
PEDRO SARAVIA
Representante por Cerro Largo
MARCELO BISTOLFI
Representante por Salto
MIGUEL OTEGUI
Representante por Paysandú
RODOLFO CARAM
Representante por Artigas
GUSTAVO CERSÓSIMO
Representante por San José
DANIEL MAÑANA
Representante por Río Negro
PABLO D. ABDALA
Representante por Montevideo
RICARDO BEROIS
Representante por Flores
GRACIELA MATIAUDA ESPINO
Representante por Canelones


1 al 11 Valor a mayo de 1995

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Montevideo, Uruguay. Poder Legislativo.